Roger Dubois

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La marca de relojes Roger Dubois nace en el año 1980, bajo una premisa que ha mantenido hasta nuestros días y que le ha servido para otorgarle gran parte del prestigio del que disfruta en la actualidad: arte y respeto a las tradiciones.

Sin embargo, la evidente juventud de la marca no significa que su fundador, Roger Dubois, no tuviera experiencia ni un prestigio ya reconocido. Dubois fue un apasionado de los relojes desde niño, cuando veía trabajar al artesano relojero de su pueblo. Desde entonces, toda su vida ha girado entorno a los relojes.

En un principio, su taller independiente se dedicó exclusivamente a la restauración de relojes de coleccionista, con complicados mecanismos que relojeros menos expertos no eran capaces de reparar. Ello le granjeó un gran prestigio y poco a poco fue siendo requerido por casas de relojería de gran gama para idear nuevos mecanismos.

Pero fue cuando conoció al empresario Carlos Dias, cuando el maestro relojero Dubois decide lanzar su propia marca con una única condición.  La condición era que todos los relojes que llevaran su firma deberían de haber sido galardonados con el Punzón de Ginebra, el más alto reconocimiento a un reloj y que es otorgado por el Consejo de Estado de la República y del Cantón de Ginebra.

Otra idea que pretende vender la marca es la de la exclusividad.  Dubois no quiere que sus relojes de lujo los tenga cualquiera, ni que haya demasiados en el mercado. Por ello, han limitado a 50 los puntos de venta autorizados a vender su marca, con lo que consiguen la exclusividad deseada.

Hoy en día, la marca Roger Dubois se identifica con la más alta relojería, con estéticas sobrias y elegantes, con mecanismos complejos y precisos, y con la exclusividad, ya que cada serie ofrece solo un reducido número de relojes.